Valoración de la Jornada de Jóvenes de Vitoria 2005

Parece mentira, pero han pasado ya unos meses desde que celebramos las XI Jornadas de Jóvenes de ACCU en Vitoria-Gasteiz. A pesar del tiempo, seguro que en vuestra mente y en vuestros corazones tenéis recuerdos latentes como si de ayer se tratase.

Era una fría mañana, día del Pilar. Tras una larga temporada de sol, para no quitarnos la fama de Siberia-Gasteiz, se tuvo que poner a llover.

Poco a poco el albergue Carlos Abaitua se empezó a llenar de "crohnianos", "colíticos"..., y algún que otro "indeterminado". Casi todos acabaron llegando sanos y salvos, digo casi todos porque a algunos no les enviaron los billetes a tiempo y tuvieron que quedarse en tierra. Lo mejor fue la historia de los príncipes de la noche ibicenca: les entró el hambre y entre bocata y bocata y "subidón" con el mp3 perdieron el vuelo y tuvieron que esperar otro. Con la mitad de las tropas a nuestra disposición nos encaminamos a atacar la despensa de un restaurante italiano. Tarde de relaciones públicas y descanso hasta que estábamos ya todos alojados. Por la noche nuestro juego de conocimiento se vio interrumpido por un bajito gracioso con un "txistu" (un tipo de flauta vasca) y una "dantzari" (persona que realiza folklore típico vasco). La gente se fue animando y al final de la actuación todo era un descontrol, los de Andalucía cantaban bilbainadas, los de Bilbao bailaban sardanas, y los de Madrid muñeiras. Nuestra más joven jefa suprema fue obsequiada con una típica "txapela" (tipo de boina pero más grande) como agradecimiento por su trabajo, dedicación y simpatía. Acabada la actuación y ya calentitos unos decidieron retirarse a tiempo y otros decidieron salir un rato de fiestttttttaaaaaaahhh!

A tempranas horas del jueves día 13 de octubre " Un Gigante Sonriente" aporreaba nuestras puertas con un cucharón a modo de "primitivo" despertador.

Aún con legañas en los ojos nos dirigimos a una visita guiada por el Parlamento Vasco, donde, quién más, quién menos, se enteró un poquillo de cómo funcionan allí las cosas. Algunos aprovecharon para echarse una cabezadita, y otros intentaron "entender" la política.

Al finalizar la visita al Parlamento, nos disponíamos a comenzar otra visita guiada por el casco histórico Medieval, pero a alguno se le ocurrió la brillante idea de preguntar donde podía comprar un décimo de Navidad. Resultó que al final nuestro querido Josean tuvo que comprar media administración de lotería con la ilusión de tener mucha suerte y hacernos millonarios. Pero... no nos tocó un " colín".

Después de la comida nos sumergimos en el maravilloso mundo de la reconstrucción de una catedral, visitándola, tanto por encima como por debajo del nivel del suelo de la misma.

Como podéis apreciar tuvimos un día de lo más ajetreadillo, al finalizar con la catedral nos dirigimos al Palacio Villa Suso, dónde el Dr. García Campos, Jefe del Servicio de Digestivo del Hospital de Txagorritxu nos dio una charla sobre avances en medicina y... otras muchas cosas.

Ya agotados de tan laboriosa y cultural jornada nos dirigimos a cenar en el albergue. Pero parece ser que a pesar del día de trabajo nuestros jóvenes todavía tenían fuerzas y algunos decidieron volver de fiestaaaaahhhh!

Llegamos a la jornada del viernes y con la misma sonrisa risueña nuestro gigante aporreó una vez más una por una y cada una de las habitaciones a horas inimaginables para algunos que no hacía mucho que se habían acostado. Nuestros jóvenes sin rechistar una vez más respondieron y con alegría se levantaron para ir a visitar la Diputación Foral de Álava. Acabada la visita nos encaminamos rumbo a los viñedos de la Rioja Alavesa dónde visitamos una bodega y realizamos una cata de vinos.

Con los paladares ya despiertos, degustamos una comida típica a base de: patatas con chorizo, chuletillas al sarmiento... y inauguramos nuestro primer concurso ACCU de "engullimiento" de flanes. De vuelta a Vitoria, comidos, bebidos... y con alegría en el cuerpo, asistimos a una exhibición de Pelota Vasca en el Jai Alai Frontón Ogueta a cargo de la Federación Alavesa de Pelota Vasca. Agotados llegamos al albergue. Después de cenar tuvimos la reunión de coordinadores de jóvenes y presidenta, en la cual, creo que todos llegamos a la conclusión que aunque jóvenes, sobradamente preparados, pero no olvidando que nos juntamos porque tenemos algo en común que es nuestra enfermedad., pero habían llegado refuerzos de otras tierras gallegas, cántabras y donostiarras que nos volvieron a poner a tono y ya en masa salimos a conocer a fondo la noche vitoriana. Bailamos, nos reímos, cantamos y sobre todo anduvimos un buen rato de la "ceca a la meca", algunas incluso, en un alarde de peregrinación anduvieron durante un rato descalzas, ya sabéis, antes muerta que sencilla.

Los problemas llegaron a la mañana siguiente, cuando apenas acostados, volvió nuestro amigo "El Grandullón Sonriente". Nos levantamos a duras penas como pudimos. No éramos conscientes de las duras pruebas que tendríamos que pasar. Salimos en autobús dirección a Sobrón donde realizaríamos una jornada de multiaventura. Aquellos que fuimos más valientes nos enfrentamos a pruebas de supervivencia como: tiro con arco, campoaventura, tirolina, paintball. Desde lo alto de los puentes móviles todo parecía girar a nuestro alrededor. Como prueba de nuestra batalla aquí os enseño nuestra victoria.

Algunos todavía tienen heridas de guerra, en Málaga no están acostumbrados a morder el barro y alguno resbaló.

De vuelta al albergue y después de tan atareada jornada nos dedicamos a la relajación, la biodanza, risoterapia y grafología... dónde quién más y quién menos descubrió un poco su propio "yo".

Ya cenados y relajados nos dispusimos a reunirnos para hacer una valoración de las jornadas. Sin duda alguna, el momento más emotivo de los días que pasamos juntos. Lloramos, nos reímos, nos desahogamos... realmente aún se me ponen los pelos de punta al recordarlo. Por parte de los asistentes la valoración fue muy positiva, algo que a la organización nos emocionó. Sobre todo cuándo fuimos premiados por nuestro trabajo, sabíamos que éramos buenos, pero no para tanto. Hubo de todo y para todos: un poncho, un balón firmado por todos, un felpudo, un bolso, un paraguas, etc... Nuestros chic@s habían estudiado cada uno de nuestros movimientos para regalarnos lo más adecuado a cada uno. Y ya puestos a emocionarnos, le recordamos a nuestra timonel más internacional que es y siempre será una campeona. También hubo regalo para nuestra más joven jefa suprema y nuestra también joven Presidenta. Después de esta reunión fue como si hubiera pasado un ángel, todo era más perfecto, aún si cabe, en nuestra relación. La pena es que el sábado se acababa y con él las jornadas. Llegó el domingo y fue el momento de llorar, de decirnos adiós y recordarnos los unos a los otros lo mucho que nos queremos y lo duro que iba a ser no vernos durante un tiempo. Pero bueno, cada día queda menos para volver a estar juntos de nuevo.

Desde ACCU Álava queremos daros las gracias por vuestra fuerza, vuestro cariño, vuestros besos y abrazos y por ser como sois. No cambiéis.

Elixabete Campos Vega
Coordinadora de Jóvenes ACCU Álava

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grupo de jóvenes

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