Mindfulness, beneficios para la EII

El mindfulness supone un esfuerzo intencional para prestar atención y estar conscientes en el momento presente,

 

Según el estudio ENMente, más de la  mitad de personas con colitis ulcerosa y crohn, un 58%,  consideran que la enfermedad empeora cuando se sienten más estresados o ansiosos.

Una de las herramientas para reducir el nivel de estrés y la ansiedad y, por lo tanto, aumentar nuestro bienestar emocional, es el mindfulness.

La psicóloga clínica, Gloria Merí Cucart, colaboradora de ACCU Valencia, nos explica qué es el mindfulness y cómo nos puede ayudar a las personas con enfermedad inflamatoria intestinal.

Mindfulness, es un término, que en castellano podría significar “atención plena”, sus raíces están en el budismo. Supone un esfuerzo intencional para prestar atención y estar conscientes en el momento presente, sin juzgar, con el fin de encontrar la serenidad y el bienestar personal. A continuación veremos los beneficios más importantes.

  • Reduce el estrés

Su práctica baja los niveles de la hormona desarrollada con el estrés (cortisol), que se activa en periodos de preocupaciones debidas a los brotes de la enfermedad, o de otra índole.    

  • Reduce la ansiedad

El mindfulness, tiene la capacidad de reducir la ansiedad. La atención plena, se basa en la fuerza de pensar únicamente en el momento presente, evitando anticipaciones cognitivas.

  • Aumenta la capacidad de percepción

La percepción es la manera en que el cerebro interpreta los estímulos sensoriales que recibe traduciéndolos; con la práctica del  mindfulness incrementamos hasta en un 65 % la capacidad de una percepción más realista y objetiva (es como limpiarnos las gafas, podemos ver mejor las cosas).

  • Resintoniza el cerebro

Previene los trastornos de ansiedad, las fobias y los estados de ánimo depresivos.

  • Mejora los niveles físicos

Hace que nuestro sistema inmunitario, sea más fuerte y ayuda a dormir mejor.

 

Cómo se practica

Supone, desarrollar la capacidad de conocer y disfrutar el momento presente tal y como lo vemos, y ser no esclavos de pensamientos (pasados o futuros), que nos puedan distraer, del aquí y ahora.

Técnicas para ejercitarlo

Un minuto de atención plena

Durante un minuto, estaremos concentrados en nuestra respiración, sin pensar nada más que en ella, alejando cualquier pensamiento que venga a la mente, conviene ponernos alguna alarma para calcular el tiempo; cuando consigamos el minuto, lo iremos ampliando progresivamente. Durante la respiración consciente emplearemos 8 segundos en inspirar y otros 8 en espirar (siempre por la nariz).

 Observación consiente

Conviene haber alcanzado antes los objetivos de la técnica anterior y tener automatizado el control de la respiración.

Debemos elegir un objeto (boli, móvil, taza…), y nos concentramos en él, solo observándolo, luego pasamos a observar otro olvidándonos del anterior y pensando solo en este nuevo. Desplazamos nuestra atención a los sonidos que pueda haber a nuestro alrededor y centramos la atención en alguno de ellos, pasando luego a centrarnos en otro sonido diferente, sin pensar nada más que en eso; y luego en alguna parte de nuestro cuerpo, (primero una parte y luego desplazamos la atención, hacia otra) simplemente observamos, sin juzgar.

Como aplicarlo a procesos de ansiedad y estrés

Elige una causa de estrés (podría ser algo relacionado con la enfermedad inflamatoria), cierra los ojos y estate un minuto practicando mindfulness concentrado en la respiración, y cada vez que te notes angustiado por algo referido a la enfermedad, para y practica la técnica de centrarte un minuto en la respiración, poco a poco. Si dominamos estos pequeños procesos de estrés, seremos capaces de alejar la ansiedad y la tristeza de nuestras vidas, al tiempo que mantenemos fuerte nuestro sistema inmunitario.

Cómo transformar las emociones con mindfulness

Podemos transformar las emociones negativas en positivas, especialmente aquellos sentimientos negativos del pasado, que tenemos albergados en el cerebro:

  • “Cuando no tenía la enfermedad, era más feliz”
  • “Mis familiares no me entienden”
  • “Puedo tener problemas en el futuro”

Cualquier emoción y sentimiento del pasado, queda grabado en nuestra mente, de manera que podemos recurrir a él para analizarlo, superarlo o transformarlo. Nosotros somos dueños de nuestro cerebro y tenemos que saber controlar nuestros pensamientos a través del mindfulness.

Durante nuestra vida, siempre tenemos pensamientos, sensaciones emociones y recuerdos incomodos que nos vienen a la mente, causándonos gran dolor y pesar. Cuando en nuestra mente se amontonen pensamientos y emociones (ira, rabia, tristeza, soledad), tenemos que meditar y concentrarnos, pensando que somos dueños de nuestro cerebro y no tenemos la obligación de tener en la mente algo que no queremos.

La mejor manera de acostumbrarnos a nuestros temores es enfrentándose a ellos, hay que hacerlo poco a poco:

  1. Detectar lo que nos produce desazón
  2. Buscar la causa
  3. Razonarla
  4. La revivimos, volviendo nuestra mente a ese momento
  5. Modificamos el significado que le dimos cuando lo grabamos en la mente “lo viví como algo difícil, lo pase mal, cuando lo pienso, me origina tristeza, pero es algo del pasado: nada puedo hacer para eliminarlo. Voy a vivir en el presente y a disfrutar cada momento de mi vida”
  6. Hay que pensar que lo vivido, vivido esta, y tenemos que centrarnos en el presente y en nuestra vida diaria

Vivir en el momento presente. Cualquier pensamiento ajeno a nuestra voluntad será eliminado; de este modo iremos transformando las emociones negativas pasadas, con el único fin de poder vivir el presente de una manera consciente y ordenada.

Autora: Gloria Merí Cucart 

Texto publicado originalmente en la revista Crónica #113 de marzo del 2018 disponible en el Área de socios.

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accu valencia, ansiedad, psicologia, Mindfulness, estrés, Gloria Meri, Psicóloga

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