Articulaciones, crohn y colitis ulcerosa (parte II)

Continuamos hablando de articulaciones y enfermedad inflamatoria intestinal con la segunda parte del artículo que publicamos hace unas semanas y que puedes leer aquí .

¿Cómo se diagnostican los problemas de las articulaciones?

El diagnóstico de los problemas articulares se realiza generalmente mediante un examen clínico y la recopilación del historial de síntomas. También puede hacerse mediante un análisis de sangre para buscar signos de inflamación.

Otra de las pruebas de diagnóstico utilizadas es la radiografía que en ocasiones se utiliza para excluir otras formas de artritis. La ecografía o la resonancia magnética pueden detectar la inflamación en las articulaciones periféricas incluso en etapas muy tempranas.

Articulaciones de los brazos o las piernas

El diagnóstico de los problemas de las articulaciones de las muñecas, rodillas, codos o manos y la entesitis se realiza basándose en los signos de inflamación y descartando otras formas de artritis. Tu especialista puede hacerte estas preguntas para entender los síntomas:

- ¿Tienes dolor articular?

- Cuando te despiertas por la mañana, ¿notas rigidez en las articulaciones durante más de 30 minutos?

- ¿Tienes hinchazón en las articulaciones?

Articulaciones en la espalda

- ¿Tienes dolor de espalda?

- Cuando te despiertas por la mañana, ¿notas que la espalda está rígida durante más de 30 minutos?

- ¿Tienes o has tenido un dolor en la parte inferior de la espalda que te despierte por la noche o que interrumpa el sueño?

Dolor

Los estudios han demostrado que una gran proporción de personas con crohn y colitis ulcerosa experimentan dolores de espalda y dolores articulares sin inflamación (artralgia). 4 de cada 10 personas afirman haber tenido dolor de espalda y casi un tercio padecen dolor de rodilla. Casi un cuarto de los pacientes han descrito dolor en las articulaciones de la mano y los dedos y 2 de cada 10 dolores en el hombro.

Fatiga

La fatiga es muy común cuando se tiene una enfermedad inflamatoria intestinal, más de tres cuartas partes de pacientes la experimentan durante un brote y también está relacionada con los problemas en las articulaciones.

Las investigaciones han encontrado que las personas que tienen enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa en remisión y que experimentan síntomas articulares, son más propensas a tener fatiga.

La fatiga tiene un impacto negativo en la calidad de vida y puede ser descrita como una sensación de cansancio continuo, falta de energía o agotamiento que no se alivia después del descanso o del sueño. Es mucho más que el cansancio habitual que cualquiera pueda sentir después de haber realizado actividad física o mental intensa.

¿Qué profesionales de la salud pueden ayudarte?

Reumatología es la especialidad en la que se diagnostica y trata la artritis y otras condiciones relacionadas.

Si estás experimentando dolor o hinchazón en las articulaciones, habla con tu especialista de digestivo o comenta en la consulta de Atención Primaria para que te remitan a reumatología.

Lo ideal es que un equipo de profesionales de reumatología, gastroenterología y fisioterapia trabajen contigo para conseguir un buen manejo de la enfermedad inflamatoria intestinal y de los problemas articulares.

¿Cómo se relacionan los síntomas articulares con los intestinales?

La artritis de las grandes articulaciones suele estar asociada con la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa activa.

Si tienes un brote intestinal, es probable que las molestias en las articulaciones empeoren.

La espondilitis anquilosante y la artritis de las pequeñas articulaciones se manifiestan independientemente de los síntomas en el intestino.

Debido a los diferentes patrones de actividad, hay diversos tratamientos y enfoques dependiendo del tipo de artritis que tengas y de si tienes actividad intestinal.

¿Qué tratamientos hay?

Los tratamientos farmacológicos, el ejercicio y la fisioterapia pueden ser útiles para controlar los síntomas de la artritis. Uno de los principales objetivos de la terapia farmacológica es controlar la inflamación en el intestino. Si la actividad inflamatoria está bien controlada, el dolor articular mejorará en la artritis periférica. Muchos de los medicamentos utilizados para tratar la enfermedad inflamatoria intestinal también se utilizan para la artritis.

Los objetivos del tratamiento son:

- Reducir la inflamación de las articulaciones

- Aliviar el dolor

- Prevenir la aparición de una discapacidad a largo plazo

El enfoque del tratamiento depende de algunos factores:

- ¿La enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa está activa o en remisión?

- ¿Dónde está el problema de la articulación?

Dolor e inflamación de las articulaciones de la espalda - Espondiloartritis Axial (AxSpA)

Lo ideal es que el tratamiento se maneje con tu especialista de reumatología y se centre en el ejercicio. Esto a menudo incluye la intervención intensiva de profesionales fisioterapeutas.

En función de tu caso concreto, el especialista podrá prescribirte el fármaco más adecuado para ti.

Junto con el fisioterapeuta puedes trabajar para crear un plan de ejercicios que ayude a disminuir síntomas como la rigidez y el dolor.

Habitualmente el plan de ejercicios incluye:

- Estiramientos, fortalecimiento y ejercicios para ayudar a tu postura

- Respiración profunda

- Pilates

- Ejercicios para mover y estirar las diferentes partes de la espalda y el cuello

- Ejercicio aeróbico (por ejemplo, caminar, nadar o montar en bicicleta).

- Hidroterapia (deporte en el agua).

 

Dolor e hinchazón en manos, pies, brazos o piernas - Espondiloartritis periférica (pSpA)

El tratamiento de la inflamación intestinal subyacente es a menudo suficiente para tratar la artritis tipo 1.

En función de tu caso concreto, tu especialista podrá prescribirte el fármaco más adecuado para ti.

Otras causas de problemas articulares

No todos los problemas articulares que experimentas pueden estar relacionados con la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa. Los efectos secundarios de algunos medicamentos utilizados en el tratamiento de la enfermedad inflamatoria intestinal pueden afectar a las articulaciones. Otras causas incluyen lesiones, infecciones u otros tipos de artritis, por lo que un buen diagnóstico previo es importante.

 - Efectos secundarios de los medicamentos que dependerán del tratamiento que se tenga.

- Lesión. El dolor articular puede deberse a una lesión como el uso o el estiramiento excesivo.

- Gota. Esta se produce cuando se depositan cristales de ácido úrico en las articulaciones. Causa ataques repentinos y dolorosos, generalmente en el pie, la rodilla, el tobillo, la mano, el brazo y la muñeca. Es muy común en el dedo gordo del pie.

- Infección. La inflamación de una articulación puede estar causada por una infección bacteriana, se conoce como artritis séptica y requiere atención médica urgente. Las bacterias pueden entrar en una herida y viajar a través del torrente sanguíneo hasta llegar a una articulación que acaban infectando, o pueden infectar una articulación directamente después de una lesión o durante una cirugía. Normalmente una sola articulación se ve afectada y presenta un intenso enrojecimiento de la piel, un dolor extremo que limita cualquier movimiento y a menudo fiebre muy alta.

 

¿Cómo afectan los problemas en las articulaciones a tu día a día?

Tener problemas en las articulaciones puede tener un impacto importante en la vida cotidiana. Pueden limitar la movilidad y causar dolor. Esto implica que las actividades diarias, incluyendo el trabajo, el ejercicio y la vida social se vean afectadas. A algunas personas estos problemas les impiden hacer una vida normal durante períodos cortos de tiempo o a largo plazo. Pero hay formas efectivas de tratar y manejar los problemas articulares con el apoyo del equipo médico especializado en enfermedad inflamatoria intestinal y en reumatología. 

 

Se ha demostrado que las personas con problemas inflamatorios en las articulaciones tienen mayor riesgo de depresión. Los síntomas de la depresión son numerosos, pero si te sientes triste, con desesperanza o has perdido el interés por las cosas que solías disfrutar y esto persiste durante semanas o meses e interfiere con tu trabajo, familia o vida social habla con tu equipo médico de EII, de Atención Primaria o con alguien en quien confíes.

¿Qué más puedes hacer?

  • Controla activamente tu crohn o colitis ulcerosa.
  • Sigue el tratamiento y trabaja con tu equipo médico especialista en EII para manejar la enfermedad
  • Establece una rutina para tomar tus medicamentos. Puede ser un desafío pero cuando los medicamentos tienen un efecto inmediato en los síntomas resulta más fácil recordar cuando hay que tomar la dosis tal y como se ha indicado. Una vez que te sientas mejor y tus síntomas mejoren, puedes tener la tentación de dejar de tomar la medicación pensando que no la necesitas ahora que te sientes mejor. Continuar tomando el tratamiento pautado incluso cuando estás bien, reduce la posibilidad de un brote. Los brotes repetidos no sólo causan síntomas continuos y problemáticos, también aumentan el riesgo de daños irreversibles en el intestino, lo que puede conducir a complicaciones como estrechamientos (estenosis) o abscesos.

Artículo original de Crohn's & Colitis UK 

Tags:
Crohn, Colitis Ulcerosa, articulaciones, espondiloartritis, lesiones, artitis

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